Paraíso de palma, piedra y agua.
Fotografías: Lula Góngora/Antonio Carbajal

Un lugar extraño. Oasis en el medio del desierto silencioso, parece que alguien lo hubiera dibujado ahí nada más para divertirse. Lugar para quienes gustan de la escalada técnica o simplemente meditar en un lugar tranquilo y hermoso. Se dice que los vestigios humanos existentes en el lugar datan de hace 10,000 años.

Para llegar a este oasis toma la carretera a Tijuana-Mexicali, baja la rumorosa y en 32º21.781N, 115º48.370W, en el señalamiento "Valle de Guadalupe" toma el camino de terracería e intérnate hacia el oeste entre la laguna salada (de tu lado izquierdo)y las montañas (a tu derecha). El camino puede estar algo accidentado y con efecto de "lavadero" sobre todo si ha llovido recientemente. Es muy recomendable un 4x4 o al menos un automóvil alto. El trayecto por este camino puede durar un par de horas.
Pasa junto al rancho Ponderosa en 32º21.759N, 115º48.330W sin desviarte y continúa hasta encontrar una bifurcación, ahí toma el camino de la derecha hacia el campamento que está en las coordenadas 32º09.265N, 115º47.469. El último kilómetro es el más difícil por las piedras en el camino. En este punto es recomendable sacar un poco de aire a las llantas para prevenir una ponchadura.

Al llegar al Campo 1 pregunta por Arturo Espinoza quien te indicará el lugar de acampado y la ubicación de las aguas termales, así como los servicios disponibles, alberca, cafetería, museo, tienda "la store", souvenirs, mesas de picnic, ruta de hiking, etc. La tarifa por acampado puede variar entre 10 y 20 dólares por noche dependiendo de la temporada.
Prohibida la música en el sitio. Los administradores prefieren ofrecer a los visitantes la paz del lugar.

En estas zonas de palmeras se encuentran las pozas termales. Te paso un tip al costo: Lleva luces quimicas de las que doblan para que se enciendan y amarra unas tres o cuatro cada una a alguna piedra pequeña. Durante la noche enciendelas y sumérgelas en tu poza. Tienes que hundirlas porque de otra manera flotan y se pueden ir por el tubo de descarga. Lleva también una charola mediana que pueda flotar conteniendo las botanas. Te pasaras un buen rato en un jacuzzi natural con todo lo que necesitas. Mantente atento al entorno porque casi seguramente podrás espiar a algunos animalillos como ardillas o codornices y otros que se acercan a buscar comida. Recuerda llevarte toda tu basura, especialmente las luces, porque el liquido que contienen esta conformado por sustancias muy contaminantes.
Pero durante el día, para estirar las piernas, se puede caminar hacia la primer cascada que se encuentra en 32º08.981N, 115º47.573W, a la que se llega en pocos minutos. Allí se encuentra también una ruta de ascenso para escalada técnica así que tendrás oportunidad de divertirte usando tu arnés y cuerdas.


O bien, si dispones de unas cuatro horas (2 de ida y un poco menos de regreso), puedes continuar sobre el arroyo en una retadora caminata hasta los petroglifos en 32º09.023N, 115º48.345. No olvides llevar un sandwich y suficiente agua para todo el recorrido que es difícil pero vale la pena por los paisajes que puedes apreciar.

De vuelta, para relajar los músculos te va a encantar disfrutar de un jacuzzi natural en tu propia área de acampado, placer que Lula y yo acompañamos de una copa de vino, ostiones y aceitunas, pero podría haber sido una cerveza bien fría.
Por favor, nada de pintar las piedras, marcar los árboles, llevarte plantas del lugar, tirar basura ni matar animalitos. Cuidado con las serpientes, estás en el desierto que es su casa por derecho. Gracias por apreciar tanta belleza y mantenerla intacta.